Música para el Miércoles de Ceniza

Posted on 12/02/2013

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[El recorrido por las cantatas sacras de Johann Sebastian Bach podría entrar ahora en un periodo de pausa. Como ya he venido anticipando, durante la Cuaresma, en la ciudad de Leipzig no se interpretaba música concertada en los servicios religiosos. Por esa razón, entre 1723 y el año de su muerte, Bach no compuso ninguna cantata para los domingos entre el Miércoles de Ceniza y el Jueves Santo. Las pocas obras que encontraréis en el Calendario de este blog para las próximas semanas fueron escritas antes de la llegada de Bach a Leipzig.

Precisamente porque la Cuaresma es un tiempo en el que se nos invita a prescindir de algún hábito de nuestra vida, dejar a un lado la música parece una opción sensata. Sin embargo, la Cuaresma es también un tiempo de oración, y la oración cantada puede ser la forma más perfecta de oración que nos haya sido dada. Por eso, en este blog seguiremos escuchando música y rezando a través de ella. Durante las próximas semanas, aprovecharé el vacío que la obra de Bach deja en ellas para centrarme en las cantatas escritas para ocasiones fuera del año litúrgico: funerales, bodas, consagraciones de iglesias… Al mismo tiempo, seguiré escribiendo sobre música sacra ajena a Bach, centrándome en la tradición de música para este periodo. Comienzo aquí con un repaso a la música para el Miércoles de Ceniza, a partir del post de hoy de Chantblog.]

El Miércoles de Ceniza –Dies Cinerum, día de cenizas, en el Misal Romano- aparece ya en el Sacramental Gregoriano y probablemente se celebra desde el siglo VIII. La tradición de imponer la ceniza -cenizas que proceden de las palmas del Domingo de Ramos del año anterior y que han sido bendecidas por un obispo- dibujando con ella una cruz sobre la frente de los fieles tiene evidente origen penitencial y, aunque fue convertida en práctica obligatoria por el Concilio de Benevento de 1091, puede rastrearse como poco cien años antes. En una homilia del predicador anglo-sajón Ælfric se menciona ya la costumbre.

an_immutemur_habitu

La antífona y el responsorio que la tradición gregoriana prevé para la ceremonia de la imposición de la ceniza son respectivamente el Immutemur habitu y el Emendemus in melius. La antífona podéis escucharla aquí y dice: Immutemur habitu in cinere et cilicio; jejunemus, et ploremus ante Dominum; quia multum misericors est dimittere peccata nostra Deus noster (Cambiemos nuestros vestidos por cenizas y cilicio. Ayunemos y lementémonos ante el Señor pues Él está lleno de misericordia para perdonar nuestros pecados).

Para el responsorio he escogido dos versiones que me gustan de forma especial: la de William Byrd, interpretada por el Deller Consort, y la de Cristóbal de Morales en una grabación de la Capilla Príncipe de Viana. De todos modos, aquí os copio también la partitura gregoriana:

re_emendemus_in_melius

Aunque más adelante, escribiré sobre el legendario Miserere de Allegri, tal vez la música más estremecedora jamás escrita, hoy termino con el Miserere Nostri de Thomas Tallis, tal y como lo interpreta el conjunto Stile Antico, que recientemente ha publicado Passion and Resurrection, un disco formidable de música para la Semana Santa.

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